lunes, 12 de febrero de 2007

La cruzada en Venecia

Cuando se habla de Giacomo Meyerbeer es habitual que los primeros títulos que acudan a la mente sean “Les huguenots” o “L´Africaine”, obras que han merecido el interés de los teatros de todo el mundo y han sido objeto de extraordinarias representaciones a cargo de voces legendarias del mundo de la ópera. Sin embargo, Meyerbeer tuvo una fructífera época italiana antes de pasar a la mucho más conocida etapa francesa. El título que hoy os presento significa el fin de su periodo italiano. Os hablo de Il crociato in Egitto.

La obra protagonista de hoy fue estrenada en el veneciano Teatro La Fenice un 7 de marzo de 1824. El libreto, firmado por el libretista del teatro, el famoso Gaetano Rossi, lleva la denominación de “melodrama heroico en dos actos”. Y verdaderamente heroica es la trayectoria de “Il crociato in Egitto” desde el mismo día de su estreno. Tras una prolongada gestación del libreto, crítica y público recibieron la nueva ópera con un entusiasmo inusitado. Este clamoroso éxito la hace merecedora de numerosas representaciones por diferentes teatros de Europa. Las representaciones parisienses de 1825 en el Théâtre des Italiens, llevadas a cabo gracias a la mediación de Rossini, son decisivas para la carrera de Meyerbeer, ya que constituyen todo un alisamiento del camino para la conquista operística de Francia. Quizás las grandes figuras encargadas de poner voz a los personajes de la obra tengan que ver con el secreto del éxito de la obra. Mencionemos dos nombres: el famosísimo castrato Giovanni Battista Vellutti estrenó el rol de Armando en Venecia y un año más tarde la gran Giuditta Pasta interpretaría este mismo papel en París. Su presencia sobre los escenarios se prolongó hasta la década de los setenta del Ottocento. A partir de entonces, como ocurriría con otros muchos títulos belcantistas, la ópera fue dejándose poco a poco de lado hasta caer en el olvido. Habría que esperar un siglo para que “Il crociato in Egitto” retornara a los escenarios. Y lo haría de mano de intérpretes tan destacados como Rockwell Blake, Bruce Ford, Felicity Palmer, Yvonne Kenny, Diane Montague, Denia Mazzola, Della Jones, Justino Diaz o Michele Pertusi, comandados por batutas como las de Gianfranco Masini, Massimo de Bernart o David Parry.

Vamos a echarle un vistazo al desarrollo argumental de la obra. La acción se desarrolla en Damietta, ciudad egipcia, en tiempos de la sexta cruzada, alrededor de 1250. El sultán de lugar, Aladino, ha prometido a un caballero musulmán de nombre Elmireno la mano de su hija Palmide. Sin embargo Elmireno no es quien el sultán cree, sino que se trata de Armando, caballero cristiano y sobrino de Adriano, gran maestre de la Orden de los caballeros de Rodas y enemigo de Aladino. Armando y Palmide en realidad ya se han casado y fruto de su relación ha nacido un niño. Sin embargo, ni padre ni tío están al tanto de ello. Adriano llega a Damietta con el objetivo de ofrecer la paz a los musulmanes. Junto a él viaja Felicia, prometida del joven Armando. El gran maestre queda sumamente sorprendido al ver a su sobrino con el uniforme militar musulmán pero éste, tras jurar fidelidad a los cristianos sobre la espada de su padre ya fallecido, es perdonado por Adriano. Sin embargo, Felicia acaba enterándose del amor oculto de Armando y Palmide. Ante la noticia toma la determinación de renunciar al amor del cruzado. Mientras tanto, los contactos entre cristianos y musulmanes no llegan a buen puerto y las relaciones existentes entre ambos bandos se tensan aún más. Los acontecimientos se siguen sucediendo y tanto Aladino como Adriano reciben la noticia del amor secreto existente entre hija y sobrino. Si bien Adriano aprueba la unión, Aladino la rechaza totalmente, anteponiendo así su orgullo patriótico al amor de padre. En una hábil maniobra militar, los cristianos son apresados y el sultán decreta que Palmide y Armando sean separados de inmediato. Adriano, indignado ante la profunda tristeza de la pareja, jura venganza junto a sus soldados. Mientras tanto el intrigante Osmino, que anhela el sultanato de Damietta, planea atentar contra la vida de Aladino. A punto está de conseguirlo pero Armando lo impide, salvando pues al sultán. Aladino, conmovido ante la situación, bendice la unión de Palmide y el cruzado y deja en libertad a Adriano y sus tropas, poniéndose así un alegre punto y final a la ópera.

Desde el punto de vista estilístico, “Il crociato in Egitto” puede ser considerado como un precursor de la que posteriormente se vendría a denominar “Grand Opera”. Musicalmente estamos ante un título complejísimo, con números para sus tres personajes protagonistas -Adriano, Armando y Palmide- de grandísimo empeño vocal (escúchese la gran escena “Tutto è finito” del primero, el rondó “Verrai meco di Provenza” del segundo y el aria “D´una madre disperata” de la tercera por mencionar tres ejemplos), complejos números corales (escúchese el que da comienzo a la ópera), interesantes y vivaces acompañamientos orquestales (como los marciales que dan paso a la stretta del final del primer acto) o intensos conjuntos y concertantes (un buen ejemplo lo constituye el quinteto con coro “Ah questo è l´ultimo crudele addio”).

En esta ocasión os presento dos versiones que constituyen las dos caras de una misma moneda. Durante el pasado mes de enero tuvieron lugar en Venecia las primeras representaciones modernas de la ópera, firmadas por Pier Luigi Pizzi, algo que no sucedía en la ciudad desde 1835 (las anteriores interpretaciones modernas del título tuvieron lugar en forma de concierto) con dos repartos diferentes. Lo que os ofrezco son precisamente las grabaciones de estos dos repartos. En el caso del primero, se trata de una grabación radiofónica realizada por un servidor procedente de la retransmisión que realizó Radio RAI3 el día 14 de enero, de extraordinario sonido. En el caso del segundo, se trata de una grabación realizada en el propio teatro durante la función del día 19 de enero, que goza de buena calidad auditiva dada la procedencia que tiene:





Dado que en esta ocasión hay dos versiones que comentar, no estaría mal hacerlo realizando una comparación entre una y otra. Podemos comenzar con el personaje de Armando. En el primer reparto, el encargado de encarnarlo es el famoso contratenor Michael Maniaci. En el segundo reparto tenemos a un desconocido, hasta hoy, Florin Cezar Ouatu (en el que es su primer rol escenificado). El primero destaca la faceta dramática del personaje pero sin embargo a nivel interpretativo hay momentos en los que deja que desear, sobre todo en los ataques de coloratura, que quedan forzados y poco naturales. Muchísimo más interesante resulta Ouatu en este aspecto. Sin embargo, su prestación dramática resulta un poco mecánica. Pasemos a Palmide, interpretada en el primer reparto por Patrizia Ciofi y en el segundo por Mariola Cantarero. La primera es actualmente muy criticada por el acusado desgaste que acusa su voz y la sosería escénica que destila a nivel dramático. En esta ocasión el desgaste vocal es menos notorio y vocalmente se halla en buena forma, obteniendo resultados francamente buenos en sus momentos más vistosos. Sin embargo Mariola Cantarero reverdece laureles con una interpretación sencillamente colosal. En lo tocante a Adriano no hay color: en el primer reparto tenemos a un irregularísimo Fernando Portari (en sustitución de Bruce Ford; sin dudas el reparto sale perdiendo con el cambio) que deja mucho que desear en su interpretación. El mejicano Ricardo Bernal (más conocido desde que se inició la andadura del grupo "Pópera") en el segundo reparto no representa un gran avance respecto a Portari, pero la voz es mucho más interesante y sus aptitudes belcantistas decididamente más destacables. En lo tocante a Felicia, Laura Polverelli da una buena interpretación del rol en el primer reparto. En el segundo reparto encontramos a una no muy conocida Tiziana Carraro que cumple con corrección su tarea. Buenos resultados obtienen Marco Vinco y Federico Sacchi en el poco agradecido rol de Aladino. Para los roles secundarios encontramos similares nombres en uno y otro reparto: Jorio Zennaro canta un interesante Osmino y Silvia Pasini completa adecuadamente el reparto en el brevísimo rol de Alma. Emmanuel Villaume hace una dirección interesante de las formaciones orquestales y corales del Teatro La Fenice, si bien hay momentos que resultan demasiado bastos, como la percusión durante el final del primer acto.

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Y para terminar, pues a repartir enlaces. En primer lugar os dejo los correspondientes a la función del primer reparto:

CD1
CD2
CD3

Y a continuación, los correspondientes a la función del segundo reparto:

CD1
CD2
CD3

A disfrutar de esta infrecuente pero extraordinaria obra.

4 comentarios:

Antonio dijo...

Aqui os dejo un zip con dos ficheros pdf que incluyen las carátulas que he hecho para las grabaciones

http://rapidshare.com/files/16098152/CarCrociato.zip.html

Anónimo dijo...

Gracias Querido Antonio. He de escuchar la segunda versión, pues he tenido ocasión de disfrutar la primera. De nuevo, muchas gracias por tu titánica labor. Fuertes abrazos desde Argentina. Possa.-

aylerfiend dijo...

I found your blog last week, and already have downloaded several recording, i've just finshed lisenting to Il crociato in Egitto #1 (a great performance), I can't wait to get to #2. Keep up the good work.
Gracias

shahram shokoohi dijo...

Hola como esta amigos? yo se la tema es differente pero quise compartir con usted!excursiones en estambul